La utilidad del futuro

12 March 2017 por Jürgen Ritzek
La utilidad del futuro

El estudio Utility of the Future es el primero de una serie de informes elaborados por la MIT Energy Initiative. Su objetivo es servir de guía para que los responsables políticos, los reguladores, las empresas de servicios públicos, las compañías energéticas existentes y las que están empezando, y otras partes interesadas del sector eléctrico, comprendan mejor los factores que actualmente impulsan el cambio en los sistemas de energía. La única manera de poner todos los recursos en igualdad de condiciones y lograr un funcionamiento y una planificación eficientes en el sistema eléctrico es mejorar drásticamente los precios y las cargas reguladas (es decir, las tarifas o tasas de los servicios eléctricos)

La regulación de las empresas de distribución debe mejorarse para permitir el desarrollo de modelos de negocio de las empresas de distribución más eficientes. La conexión generalizada de los recursos energéticos distribuidos y de los aparatos inteligentes aumenta la importancia de la ciberseguridad e incrementa la preocupación por la privacidad. Una mejor utilización de los activos existentes y un consumo de energía más inteligente tienen un gran potencial de ahorro de costes. Al mismo tiempo, las economías de escala siguen siendo importantes, y el despliegue distribuido de energía solar fotovoltaica o de almacenamiento de energía no es rentable en todos los contextos y lugares.


Contenido relacionado   #empresas energéticas  #movilidad eléctrica  #procesos industriales 


La eficiencia energética en los procesos industriales forma parte de la gestión de la demanda de los mercados energéticos. Sin embargo, hay muchos desarrollos que indican claramente que ya ha pasado el tiempo en el que las diferentes partes del mercado de la energía pueden ser consideradas por separado. Esto incluye incluso el lado de la oferta. El uso de la energía industrial está relacionado con temas como las ciudades inteligentes y la movilidad eléctrica, por un lado, y con temas como la respuesta a la demanda, por otro.

Según el MITEI, el estudio Utility of the Future es el primero de una nueva serie de informes elaborados por la Iniciativa de Energía del MIT (MITEI) para servir de guía equilibrada, basada en hechos y basada en el análisis de áreas temáticas clave en materia de energía para una amplia gama de responsables de la toma de decisiones en el gobierno y la industria. El presente estudio pretende servir de guía a los responsables políticos, los reguladores, las empresas de servicios públicos, las compañías energéticas existentes y las que están empezando, así como a otras partes interesadas del sector de la energía, para que comprendan mejor los factores que actualmente impulsan el cambio en los sistemas energéticos de todo el mundo.

En el resumen ejecutivo, el punto de partida se describe como sigue:

Actualmente se están produciendocambios importantes en la prestación y el consumo de servicios eléctricos, impulsados en gran medida por una confluencia de factores que afectan al lado de la distribución de los sistemas eléctricos. Una serie de tecnologías distribuidas emergentes -como la demanda flexible, la generación distribuida, el almacenamiento de energía y los dispositivos avanzados de control y electrónica de potencia- están creando nuevas opciones para la prestación y el consumo de servicios eléctricos. Al mismo tiempo, las tecnologías de la información y las comunicaciones están disminuyendo rápidamente su coste y se están haciendo omnipresentes, lo que permite un consumo más flexible y eficiente de la electricidad, una mayor visibilidad del uso de la red y un mejor control de los sistemas eléctricos.

Se destacan 6 conclusiones fundamentales

  1. La única manera de poner todos los recursos en igualdad de condiciones y lograr un funcionamiento y una planificación eficientes en el sistema eléctrico es mejorar drásticamente los precios y las cargas reguladas (es decir, las tarifas o tasas de los servicios eléctricos.
  2. La regulación de las empresas de distribución debe mejorarse para permitir el desarrollo de modelos de negocio de las empresas de distribución más eficientes.
  3. La estructura de la industria eléctrica debe reevaluarse cuidadosamente para minimizar los posibles conflictos de intereses.
  4. Eldiseño del mercado mayorista debe mejorarse para integrar mejor los recursos distribuidos, recompensar una mayor flexibilidad y crear condiciones equitativas para todas las tecnologías.
  5. La conexión generalizada de los recursos energéticos distribuidos y de los aparatos inteligentes y el desarrollo de mercados eléctricos más complejos aumentan la importancia de la ciberseguridad y acrecientan la preocupación por la privacidad.
  6. Una mejor utilización de los activos existentes y un consumo de energía más inteligente encierran un gran potencial de ahorro de costes. Al mismo tiempo, las economías de escala siguen siendo importantes, y el despliegue distribuido de energía solar fotovoltaica o de almacenamiento de energía no es rentable en todos los contextos y lugares.

Para obtener más detalles sobre estas seis conclusiones principales y el informe completo (360 páginas), visite el sitio web de la Iniciativa de Energía del MIT.