Qué significa el "Paquete de Invierno" de la UE para la industria

18 December 2016 por Rod Janssen
Qué significa el "Paquete de Invierno" de la UE para la industria

La Comisión Europea ha publicado sus propuestas sobre la contribución de las energías limpias al cumplimiento de las obligaciones de la UE para el acuerdo climático de París. El paquete de invierno se titula apropiadamente Energía limpia para todos los europeos. Propone un objetivo vinculante de ahorro energético para 2030 e incluye recomendaciones para adaptar la Directiva de Eficiencia Energética, la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios y otras orientaciones existentes. Pero también hay propuestas claras, y algo desconcertantes, para la industria. Y no parece muy ambicioso que la Comisión espere a que la industria tome la iniciativa y se asigne el papel reactivo de limitarse a prestar apoyo. La publicación de la Comunicación es el pistoletazo de salida

de las negociaciones para establecer un marco político a largo plazo para 2030. Los responsables políticos, las asociaciones de la industria, los grupos ecologistas, las asociaciones de consumidores y otros actores se encargarán ahora de diseccionarla y de sugerir cambios, de respaldar ciertas partes y de ayudar a garantizar que Europa establezca, efectivamente, un marco para que las energías limpias contribuyan de forma significativa a las obligaciones climáticas de París. Así que ahora es la oportunidad de corregir los puntos débiles,.


Contenido relacionado   #iniciativas  #innovación  #demanda energética 


 

Reconocer la contribución de la industria a la energía limpia

La Comisión Europea ha publicado sus propuestas sobre la contribución de las energías limpias al cumplimiento de las obligaciones de la UE para el acuerdo climático de París.

Publicado el 30 de noviembre, el "paquete de invierno" lleva el apropiado título de "Energía limpia para todos los europeos". La Comunicación propone un objetivo vinculante de ahorro energético para 2030 e incluye recomendaciones para adaptar la Directiva de Eficiencia Energética, la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios y otras orientaciones existentes.

La Comunicación establece los tres objetivos principales

  1. Dar prioridad a la eficiencia energética
  2. Lograr el liderazgo mundial en energías renovables
  3. Ofrecer un trato justo a los consumidores.

Las propuestas se centran en la demanda de energía y piden la participación de todos los consumidores, ya sean consumidores de tecnologías relacionadas con la energía o de energía. Es discutible si las propuestas son suficientes para contribuir significativamente a que la UE cumpla sus obligaciones climáticas de París.

Pero también hay propuestas claras, y algo desconcertantes, para la industria.

La Comunicación incluye una evaluación de impacto para la industria utilizando escenarios políticos para calcular que las propuestas podrían lograr reducciones en la industria para 2030 que van del 0,5% al 12%. Pero el ahorro se debe principalmente al sistema de comercio de emisiones de la UE y al impacto del diseño ecológico en el rendimiento de los motores industriales. En los escenarios más ambiciosos, también hay ahorros derivados de medidas horizontales y de la aplicación de las mejores tecnologías disponibles. Las mejoras previstas en la intensidad energética de la industria son mínimas en comparación con los sectores residencial o de servicios.

Esto parece una evaluación bastante parcial del potencial de ahorro energético en la industria. La Directiva sobre eficiencia energética de 2012 hacía hincapié en las auditorías obligatorias para la gran industria, el fomento de la eficiencia energética en las PYME y la promoción de los sistemas de gestión de la energía. Sin embargo, la reciente Comunicación no menciona cómo esas auditorías industriales obligatorias que se han completado pueden utilizarse para emprender y seguir las reducciones en el uso de la energía y los aumentos en la eficiencia energética.

El paquete no menciona la posibilidad de utilizar esas auditorías para establecer una base de datos de ahorros potenciales. Tampoco se habla de si la Comisión ayudará a financiar las recomendaciones específicas que se deriven de las auditorías. ¿Qué hará la Comisión para seguir apoyando sistemas de gestión de la energía como la ISO 50001? Estos sistemas son cruciales para cambiar la cultura de las empresas y lograr una eficiencia real.

La Comunicación incluye muchas propuestas para facilitar las acciones relacionadas con la industria, incluidas las iniciativas para acelerar la innovación en materia de energía limpia, fomentar la competencia, maximizar el liderazgo de Europa en tecnologías y servicios de energía limpia para ayudar a terceros países. Además, la Comunicación menciona el fomento de la inversión y el liderazgo tecnológico que creará nuevas oportunidades de empleo y mejorará el bienestar de los ciudadanos.

Grado de compromiso de la Comisión para hacer realidad el potencial de la eficiencia energética industrial

Sin embargo, la propia Comunicación arroja algunas dudas sobre el grado de compromiso de la Comisión para hacer realidad el potencial de la eficiencia energética industrial. Aunque la Comunicación afirma que la industria de la UE debe estar a la vanguardia de la transición energética limpia, añade que "la Comisión apoyará las iniciativas dirigidas por la industria para promover el liderazgo mundial de la UE en materia de energía limpia y soluciones tecnológicas con bajas emisiones de carbono".

No parece muy ambicioso que la Comisión espere a que la industria lidere y se asigne a sí misma el papel reactivo de limitarse a prestar apoyo. Más aún, cuando en un debate sobre las industrias de alto consumo energético, la Comunicación insta a seguir mejorando la eficiencia energética y señala que "Estas inversiones suelen ser rentables en términos de reducción de los costes energéticos." ¿De verdad? ¿Acaso la Comisión no ha superado la necesidad de mencionar que la eficiencia energética es buena para la cuenta de resultados?

Lapublicación de la Comunicación es el pistoletazo de salida de las negociaciones para establecer un marco político a largo plazo para 2030. Los responsables políticos, las asociaciones de la industria, los grupos ecologistas, las asociaciones de consumidores y otros actores se encargarán ahora de diseccionarla y de sugerir cambios, de respaldar ciertas partes y de ayudar a garantizar que Europa establezca, efectivamente, un marco para que las energías limpias contribuyan de forma significativa a las obligaciones climáticas de París.

Así que ahora es la oportunidad de corregir los puntos débiles, mediante una consulta crítica.