Construir un futuro más ecológico, una PYME a la vez

25 April 2022 por Sabine Alexandre-Klein
Construir un futuro más ecológico, una PYME a la vez

El sector de la construcción está dejando algo más que edificios. Las intervenciones destinadas a reducir u optimizar el uso de energía de esta industria nos ayudarían a dejar una mejor huella en el planeta. 100x100 Biopasiva es una empresa española especializada en la construcción de casas y edificios biopasivos de alta eficiencia energética y bajo consumo. La empresa también ha adoptado evaluaciones de auditoría energética para comprobar la eficiencia de sus sistemas y ha adoptado la certificación EMAS (Sistema de Gestión y Auditoría Medioambientales)

Contar con certificaciones industriales de renombre y convertirse en una marca asociada a la construcción ecológica es una insignia de honor que atrae la atención de los clientes. Para todas estas empresas, el hecho de volverse ecológicas no sólo ha supuesto un ahorro de un recurso valioso -la energía- y un ahorro de dinero en el camino, sino que también les ha valido el reconocimiento social e industrial.


Contenido relacionado   #biopasiva  #eficiencia  #eficiencia energética 


Las pirámides de Egipto, el edificio Empire State de Nueva York y la Torre de Pisa de Italia son ejemplos de creaciones humanas que han dejado huella en la historia. Sin embargo, hoy en día el sector de la construcción está dejando algo más que edificios. Este sector exige el uso de casi el 55% de la electricidad mundial, contribuyendo a casi el 40% del total de las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía relacionadas con la energía. Dado su impacto medioambiental, las intervenciones destinadas a reducir u optimizar el uso de energía de esta industria nos ayudarían a dejar una mejor huella en el planeta. Una de estas intervenciones positivas es la realización de auditorías energéticas, como propone el proyecto de la UE INNOVEAS.

 

La mayoría de la gente sueña con tener una casa. 100x100 Biopasiva es una empresa española especializada en la construcción de casas y edificios biopasivos de alta eficiencia energética y bajo consumo. Dado que biopasiva implica utilizar sólo materiales de construcción 100% naturales, estas casas son también un sueño para el planeta.

Fundada en 1994, desde entonces sus construcciones apuntaban a un nivel energético mínimo A, pero desde 2014 sigue el estándar de eficiencia energética más estricto, el Passivhaus. Como explica Raquel Peláez, gerente de 100x100 Biopasiva:

"Para nuestra nueva casa piloto, Casa Sophia, nos hemos orientado hacia la máxima eficiencia energética y hemos conseguido la máxima sostenibilidad y salubridad en el edificio. Hemos obtenido varios certificados y sellos de calidad para ello. En primer lugar, el PASSIVHAUS PREMIUM, ya que será una casa positiva que generará más energía de la que consume. Después, recibimos el SELLO VERDE MEDIOAMBIENTAL con las cinco hojas posibles y una puntuación del 92%. Por último, obtuvimos los sellos de calidad RECICLAJE y RESIDUO CERO, ya que reciclamos y reutilizamos el 100% de los residuos de la obra".

 

Gracias a todas estas características "verdes", esta casa aspira a convertirse en la más sostenible de Europa este año.

En general, el camino hacia la eficiencia energética no parece tan difícil tras identificar los procesos susceptibles de mejora. Según Jure Kristan, jefe de equipo de Komunala Kranj d.o.o.,

"Las medidas de eficiencia energética no son tan difíciles. Es importante identificar primero los procesos y áreas que no son eficientes y encontrar soluciones que mejoren la situación. Si la solución propuesta ahorra energía y es económicamente beneficiosa a largo plazo, no hay problemas".

Esta empresa eslovena inició sus actividades en 1990, y desde entonces la eficiencia energética ha estado presente en su agenda. Hasta ahora la empresa ha mejorado las bombas de su instalación mecánica, el sistema de calefacción y ha instalado un sistema de gestión de la energía. La empresa también ha cambiado a la iluminación LED, utiliza vehículos de bajo consumo y produce su propio biogás a partir del sistema de aguas residuales. Aunque intervenciones como estas últimas suelen exigir una fuerte inversión inicial, hay formas de minimizar su impacto económico. Por ejemplo, la empresa constructora italiana Appennino Building Cooperative calcula presupuestos y plazos antes de adoptar medidas de eficiencia energética para poder amortizar gradualmente el coste inicial, como explica Massimo Trabucchi, miembro del consejo de administración. Han adoptado sistemas de gestión de la energía según la norma ISO 50 001 para ahorrar y reducir el gasto energético, han realizado evaluaciones de auditoría energética para comprobar la eficiencia de sus sistemas y han adoptado la certificación EMAS (Sistema de Gestión y Auditoría Medioambientales). Ahora también utilizan el transporte eléctrico y han instalado paneles solares en los tejados de los almacenes para permitir la autosuficiencia energética.

 

Para todas estas empresas, volverse "verdes" no sólo ha supuesto un ahorro de un recurso valioso -la energía- y un ahorro de dinero en el camino, sino que también les ha valido el reconocimiento social e industrial. Contar con certificaciones industriales de renombre y convertirse en una marca asociada a la construcción ecológica es una insignia de honor que atrae también la atención de los clientes. Según Raquel Peláez, de 100x100 Biopasiva,

"No hace muchos años nos miraban con extrañeza cuando explicábamos que nuestras construcciones estaban hechas con materiales naturales, reciclados y de muy bajo impacto ambiental, y que contribuían a nuestra salud. Sin embargo, ahora hemos acumulado más experiencia que otras empresas y, en consecuencia, ya estamos muy bien posicionados en el mercado como empresa de construcción saludable y sostenible. Esto ha hecho que los clientes se acerquen directamente a nosotros".

Al igual que en otras ramas, la inculcación de la importancia de la eficiencia energética comenzó desde los puestos de dirección, pero se extendió por todas las empresas hasta que se convirtió en parte de su cultura. Por ejemplo, en la cooperativa de construcción Appennino

"el equipo de investigación y desarrollo persigue objetivos de eficiencia energética en colaboración con universidades y centros de investigación. Los temas de interés proceden de la alta dirección de la empresa, de acuerdo con la Agenda y los Objetivos Europeos", explica Massimo Trabucchi.

como explica Massimo Trabucchi. En general, parece fácil encontrar información relevante sobre temas interesantes relacionados con la sostenibilidad en este campo, incluso a pesar de la falta de un foro centralizado para las pequeñas y medianas empresas (PYME) que intentan mejorar su eficiencia energética. Para Jure Kristan, de Komunala Kranj d.o.o,

"En general, hay mucha información y conocimientos disponibles. Esto es bueno y malo, porque hace más difícil identificar las mejores soluciones y llegar a un acuerdo".

Pero el proyecto europeo de investigación INNOVEAS cambiará esto pronto, dice Luisa Sileni, del IIPLE, el Instituto Profesional de la Construcción de Bolonia, y coordinadora del proyecto INNOVEAS:

"En las próximas semanas, el consorcio INNOVEAS lanzará la "Alianza Empresarial para el Clima y la Energía Sostenible". Esta red de partes interesadas apoyará a las empresas europeas en la adopción de buenas prácticas hacia la energía neta cero para 2050. Esta alianza es uno de los resultados más importantes de nuestro proyecto de tres años, porque ya es hora de ofrecer una red de apoyo a las empresas más pequeñas".

Dado que el objetivo del proyecto INNOVEAS es ayudar a las pymes en su transición verde con auditorías energéticas, "era una gran prioridad para nosotros abordar el sector de la construcción, dada la importancia del potencial de ahorro de CO2 que se derivaría de ello", como explica Luisa Sileni. Todas las empresas mencionadas se acogieron a esta opción y coinciden en que la realización de intervenciones encaminadas a la eficiencia energética no es tan costosa y se amortiza con el tiempo, en términos de retorno social, medioambiental y económico.

Para Raquel Peláez, de 100x100 Biopasiva, el esfuerzo ha merecido la pena.

"Si tenemos en cuenta que, durante estos 28 años, hemos construido más de 1.000 edificaciones de todo tipo y la reducción asociada de las emisiones de CO2 que logramos al construir de esta manera, creo que hemos contribuido a mitigar los efectos del cambio climático".

Escrito por la Dra. Rosa García-Verdugo

Investigación de Sabine Alexandre-Klein/ Corinna Hackenbroch