Sistema Energético

El papel de la energía nuclear en la vía europea de descarbonización

11 septiembre 2020 por Rebecca Anastagi
El papel de la energía nuclear en la vía europea de descarbonización

El pasado mes de diciembre la Comisión Europea presentó el Acuerdo Verde Europeo, un plan que constituye el núcleo de la estrategia para convertirse en una región neutral en cuanto a la emisión de carbono para el año 2050. Este ambicioso plan requiere importantes inversiones en todos los recursos y tecnologías capaces de producir energía sostenible de manera sostenible. Sin embargo, cuando se trata de la opción nuclear, existe cierta controversia sobre si ésta podría considerarse una fuente de energía baja o no.

 

En general, la respuesta debería ser afirmativa. La energía nuclear puede, de hecho, llegar a 0 emisiones mientras produce grandes cantidades de energía y esto ocurre independientemente de las condiciones climáticas (¡a diferencia de otras fuentes renovables!). A día de hoy, el 17% de las necesidades energéticas de Europa están cubiertas por la energía nuclear y ésta se alimenta de 128 centrales europeas y 56 extraeuropeas.

 

Dicho esto, como muestra el gráfico siguiente, durante la última década la producción de energía nuclear en la UE ha disminuido drásticamente. Aunque países como Austria y Grecia siempre han estado en contra de las centrales nucleares, lo que sorprende es que también los principales productores europeos se están distanciando ahora de la opción nuclear. Por ejemplo, Francia se ha comprometido a reducir la producción de energía nuclear del 75% al 50% para 2025 y Alemania está eliminando completamente la energía nuclear para 2023.

 

Dado el potencial de esta fuente, ¿por qué está disminuyendo la producción de energía nuclear entonces?

 

 

 

Electricity generation in EU nuclear power plants

 

Hay tres razones principales detrás de esta tendencia: la seguridad, los costos y la regulación.

 

  1. Seguridad

 

Tras el desastre de Chernóbil de 1986, la energía nuclear perdió su atractivo popular. En esa ocasión, más de 30 empleados murieron durante la explosión inicial y los efectos sobre la salud de las personas en toda Rusia y Europa del Este todavía están siendo evaluados. De manera similar, el más reciente derrumbe de la planta de energía japonesa en Fukushima (2011) causó la liberación de materiales radiactivos en las áreas circundantes.

 

Esos accidentes suscitaron preocupación tanto en el plano político como en el público, ya que dieron lugar a la reubicación de miles de personas y el número de muertes relacionadas con la radiación aumentó considerablemente en los años posteriores a las explosiones. Por lo tanto, no es sorprendente que los gobiernos hayan empezado a cuestionar el papel de la energía nuclear.

 

Además, este tipo de fuente de energía puede utilizarse como arma de destrucción masiva, lo que lleva la cuestión de la seguridad a un nivel totalmente diferente. Como nos enseñaron Corea del Norte e Irán, la proliferación y el posible uso de armas nucleares son amenazas constantes para las relaciones internacionales. A pesar de las leyes nacionales e internacionales que rigen el uso de las armas nucleares, existe un riesgo innegable e inherente de sabotaje, accidentes y chantaje.

 

  1. Costos

 

Otra limitación de la energía nuclear es que se trata de una tecnología que requiere mucho capital y tiene altos costos de operación.

 

Los costos de capital incluyen la financiación, la fabricación, la construcción y la preparación del emplazamiento. Dada la complejidad técnica de la construcción de las plantas, el monto de las inversiones es consistente y existe una alta probabilidad de incurrir en retrasos/juicios o gastos adicionales. Como por ejemplo el proyecto Hinkley Point C en el Reino Unido, cuyo costo se estima entre 2 y 3 mil millones de libras esterlinas más de lo presupuestado (21,5 22,5 mil millones de libras esterlinas). Los costos de operación son igualmente altos, ya que incluyen la extracción de uranio, la producción de combustible, el mantenimiento de las plantas y la eliminación de residuos.

 

En general, se puede argumentar que la opción nuclear es excesivamente más cara y de desarrollo más lento que las fuentes de energía renovable.

 

  1. Reglamento

 

Desde 1957, el uso de la energía nuclear en Europa se ha regido por el Tratado EURATOM, cuyo objetivo era crear un mercado común para el uso seguro de la energía atómica. Este es en gran medida independiente del control del Parlamento Europeo y, aparte de algunas normas de seguridad esenciales, cada país aplica sus propias leyes nacionales en la materia. Como se ha dicho anteriormente, muchos estados miembros de la UE son firmemente antinucleares, por lo que el comercio de electricidad a través de las fronteras nacionales es actualmente muy limitado y el mercado nuclear está, por consiguiente, bastante subdesarrollado.

 

Los reactores de cuarta generación como cambiadores de juego

 

Todos los puntos mencionados anteriormente parecen razones válidas para explicar el distanciamiento actual de la energía nuclear. Sin embargo, vale la pena considerar que existe una nueva tecnología que puede cambiar las cosas en un futuro muy próximo al convertir los reactores en plantas más eficientes en cuanto al combustible. Cuando los generadores cumplen con los siguientes criterios, se les puede llamar Reactores de cuarta generación:

 

- No libere residuos radiactivos a los alrededores

 

- No hay riesgo de accidentes con consecuencias graves.

 

- El sistema (reactor + instalaciones) es económicamente más conveniente que las plantas nucleares actuales

 

- La calidad del material nuclear dentro del ciclo de combustible es demasiado pobre para servir como material de armas (el uranio y el plutonio nunca se separan sino que se mezclan con otros elementos)

 

 

 

Energía nuclear de cuartageneración (Energiforsk)

 

 

Según un calendario compartido por la Asociación Nuclear Mundial, los reactores de cuarta generación deberían entrar en el mercado para el año 2030. Sin embargo, a día de hoy, ningún proyecto ha superado la etapa de diseño todavía. Hoy en día, el generador de la Generación IV que ha recibido la mayor parte de la financiación es el reactor rápido de sodio (un reactor de neutrones rápidos enfriado por sodio líquido), pero hasta ahora sólo se han completado modelos de prueba.

 

Dada la agenda europea de descarbonización y la creciente demanda de energía, la próxima década será un momento crucial para definir el papel de la energía nuclear, y los reactores de generación IV podrían convertirse en cambios clave en este sentido. Estos reactores están diseñados para satisfacer las necesidades energéticas de la sociedad en el futuro y por este motivo la Unión Europea debería proporcionar incentivos económicos y políticos para su pleno desarrollo.

 

 

 


Sobre Rebecca Anastagi

Anastagi

Rebecca tiene una maestría en Política y Regulación Ambiental de la LSE.


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